A veces los niños no toman la conducta que nos gustaría. Es normal que tengan altos y bajos en el colegio, sin embargo, no lo es que su mal comportamiento sea constante. Por lo tanto, los padres y los profesores del niño deben aprender a dar con las causas de su mala conducta y enseñar al pequeño a comportarse como es debido.
CAUSAS QUE LLEVAN AL NIÑO A PORTARSE MAL EN LA ESCUELA
Es bastante común que el niño en su primera etapa en el colegio desde los 3 a los 12 años, se porte mal para llamar la atención de los profesores y de sus compañeros. Este comportamiento puede estar fundado en el mismo hogar. El pequeño gusta de tener la atención de sus padres y, si no es a las buenas, será haciendo algo malo. Así sus progenitores lo mirarán, aunque sea para regañarlo. No obstante, no es que le guste que sus padres se enfaden con él, es que cuando hace algo que les disgusta estos dejan lo que estaban haciendo para centrarse en él, que es lo que el niño desea.
INTENTA CONOCER LA SITUACIÓN DE TU HIJO EN EL COLEGIOOtro de los motivos por los cuales el niño no se comporta como desearíamos es porque se ha dado cuenta de que puede conseguir lo que no se le da primeramente tras una pataleta. Algunos padres con tal de no tener que lidiar con un niño que está montando una escena en público, o bien les molesta que el niño no les deje concentrarse en otras tareas, prefieren darle todo lo que pide en lugar de enfrentarse a la situación y exponerle los límites reales al pequeño. Con esto, lo que están haciendo estos padres es hacer creer al niño que todo en esta vida se consigue con una pataleta y eso mismo hará luego en el colegio.
El hecho de que el niño tenga hermanos también puede ser un factor importantepara su mal comportamiento. Si no los tiene es probable que reciba más atención por parte de sus padres y familiares y le sea más difícil darse cuenta en la escuela que él no es el único niño y que debe respetar turnos y otras cordialidades de la convivencia. Sin embargo, si tiene hermanos puede también portarse mal por culpa de los celos. Si el pequeño se sale siempre con la suya o está más protegido por los padres, puede que el mayor tenga la necesidad de portarse mal para llamar la atención o, simplemente, para sentirse más valorado.
A medida que crece el niño también aumenta su capacidad del lenguaje y con ello la manipulación. Por lo tanto, el pequeño aprenderá que si se porta bien consigue más cosas materiales de los padres y puede utilizarlo en su favor, a la vez que si no consigue lo que quería se portará mal a propósito para salirse finalmente con la suya.
CÓMO TRATAR EL TEMA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS PADRES
Como padres debemos tener en cuenta que mientras antes tomemos riendas de la situación, antes podremos erradicar el problema. A medida que el niño crece y aumenta su mala conducta será más difícil redirigir sus actos. Por ello, en casa intentaremos siempre tener un clima libre de peleas, gritos y faltas de respeto. Con ello ayudaremos a que el niño se sienta más cómodo en su propio hogar y no repita acciones o palabras indeseadas. Además, como padres, les proporcionaremos las horas de descanso adecuadas, además de la higiene y la alimentación necesaria.
No dejaremos que el niño se salga con la suya tras una mala conducta. Es muy fácil ver cuando el pequeño nos intenta hacer chantaje diciendo "Si me porto bien..." o "...sino me portaré mal". Si hacemos caso a estas condiciones lo más probable es que no vaya a dejar de utilizarlas. Aunque llore en público no debemos tampoco concederle lo que desee sin estar nosotros de acuerdo. Simplemente, debemos dejar que tenga unas cuantas rabietas para que se de cuenta de que no le van a servir para salirse con la suya y entonces, paulatinamente, dejará de utilizarlas como condicionante de nuestra conducta.
CONFIANZA Y COMUNICACIÓN ES BÁSICO PARA SABER CÓMO SE SIENTE EL NIÑOEn cuanto a la atención debemos prestársela siempre. Es verdad que hay momentos en los cuales deberemos hacer otras tareas y no podremos estar pendientes al cien por cien del niño. Por este motivo, debemos hacerle respetar nuestros horarios y nuestro propio tiempo. Si se porta mal para llamar la atención le haremos saber que no nos gusta este comportamiento y que solamente tendrá nuestra entera atención si se comporta como es debido.
De nuevo, deberemos dejarle que se porte mal un rato sin hacerle caso para que sea consciente él mismo de que el mala conducta no le servirá para llamarnos la atención en casa (y probablemente entienda así también que tampoco le funcionará en el colegio).
CÓMO TRATAR EL TEMA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS PROFESORES
Si el mal comportamiento del niño en casa se traslada a la escuela es muy probable que los profesores se pongan en contacto con los padres para hacerles constancia. Es entonces cuando el educador y los progenitores deben trabajar en conjunto y encontrar una solución al problema para que, poco a poco, el niño aprenda a tener un buen comportamiento tanto en casa como en el colegio.
Como profesor es exasperarte que el niño se porte mal en clase, puesto que ralentiza el proceso de aprendizaje para todos, además de crear un mal ambiente entre el resto de sus compañeros. Cuente o no con la ayuda de los padres del pequeño, el profesor deberá ponerse firme ante él y demostrarle que él es la autoridad y que en la escuela hay una serie de normas que todos los niños deben cumplir por igual.
Si el niño es muy nervioso y quiere llamar la atención constantemente lo mejor es tenerlo ocupado en clase. Mientras más tiempo pase concentrado en una tarea, menos tendrá para molestar al profesor. El mal comportamiento también puede venir porjuntarse con otros niños que le incentiven a ello, si eso sucede de este modo como profesores podemos cambiarlos de sitio en clase, porque separados tendrán menos ocasiones de portarse mal.
Lo más importante es que como autoridad de sabiduría y bienestar de la clase es que el profesor sea constante en sus castigos. Eso quiere decir que no le deje pasar ni una al niño que se está portando mal ni a ninguno de sus compañeros si hace algo parecido.
Si el niño aprende que debe respetar al profesor y hacer lo que él diga sabrá que su mal comportamiento no es bien recibido en la escuela. Para ello, es muy importante quedesde casa se le enseñe, no solamente a no portarse mal, sino también a respetar la autoridad y a hacer lo que se le dice.
bajo redimiento escolar
1- APROXIMACIÓN AL PROBLEMA
-Uno de los temás de mayor preocupación en el desarrollo de nuestros hijos es el de su rendimiento escolar. Ello es justificable por los temores que nos genera su porvenir o futuro profesional y económico. Actualmente el tema parece haber ido más allá del ámbito individual y se utilizan términos como el de "fracaso escolar" para hacer colectivo un problema que, en los últimos años, se ha agravado y que incorpora elementos externos al propio escolar, como pueden ser la idoneidad de los actuales modelos educativos.
-En esta sección se tratará el problema desde el punto de vista individual, es decir, desde la perspectiva del niño que tiene problemas en el aprendizaje. No estamos hablando de niños que presenten retraso mental o trastornos severos del desarrollo (T.G.D.) sino de niños que por un motivo u otro, no avanzan en el aprendizaje escolar como sería de esperar.
-Las causas del mal rendimiento escolar suelen ser múltiples. Desde factores internos de tipo genético o la propia motivación del niño a acudir a clase, a condicionantes ambientales como el entorno socio-cultural o el ambiente emocional de la familia. Es un problema complejo ya que cada niño es un caso peculiar con sus propios ritmos de aprendizaje, sus puntos fuertes y débiles. Algunos necesitan más tiempo para integrar la información, otros son más rápidos. Los hay con serios problema para trabajar en actividades que requieren procesar información de forma secuencial (lectura, matemáticas...), mientras que otros las tienen cuando la información es presentada simultáneamente y dependen de la discriminación visual.
-Actualmente se habla de Trastornos específicos del Aprendizaje para designar un conjunto de síntomas que provocan una disminución significativa en el rendimiento escolar de los niños que lo padecen. Trastornos como los de lalectura (dislexia), de la escritura (disgrafía) o de cálculo (discalcúlia) se dan en niños con un C.I. dentro de la normalidad pero que cursan con grandes dificultades al ser poco eficientes en algunos procesos concretos.
-Evidentemente no tenemos un sistema de enseñanza personalizado a las necesidades de cada niño. Más bien al contrario, es el niño quien debe ajustarse al ritmo que marcan los objetivos curriculares y estos no saben de diferencias individuales. Pese a que se suelen hacer esfuerzos con adaptaciones curriculares, no siempre todos los niños, especialmente aquellos que están en el límite pueden recibir la atención individualizada que necesitan.
-Los problemas de aprendizaje también pueden ser consecuencia o ir acompañados, agravando el problema, de trastornos con implicaciones conductuales cómo el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad).En este caso los niños que lo padecen, pueden presentar, curiosamente, un nivel de inteligencia medio o incluso mayor que la media de su edad, es decir, disponen de un buen potencial pero no desarrollan normalmente el aprendizaje debido a los déficits específicos en la atención o control de los impulsos. Todos estos aspectos deben ser evaluados antes de trazar un plan de intervención..
-Es importante señalar que, con cierta frecuencia, los retrasos del aprendizaje en los primeros años de escolarización suelen ser minimizados bajo el pretexto que el niño ya los irá asumiendo (lectura, escritura, etc..) o que es un tema madurativo. Ciertamente, ya se ha dicho, que cada niño tiene su propio ritmo, pero no afrontar el problema desde inicio nos puede llevar a lamentar después la perdida de un tiempo precioso.
-Cuando los problemas aparecen en un momento dado de la escolarización, se puede hipotetizar con la presencia eventual de factores emocionales que están condicionando negativamente el aprendizaje (separación padres, pérdidas, cambio de escuela...). Por el contrario, cuando el retraso es acumulativo y ya se puso de manifiesto en las primeras etapas, hay que analizar con detalle la historia evolutiva. Pese a que cada niño sigue su propio ritmo, los retrasos de ciertos aprendizajes en los primeros años suelen anticipar un mayor riesgo de problemas en la etapa escolar. Como regla general : Cuanto antes se evalúe y se intervenga para corregirlos, mejor será el pronóstico.
-En esta sección se tratará el problema desde el punto de vista individual, es decir, desde la perspectiva del niño que tiene problemas en el aprendizaje. No estamos hablando de niños que presenten retraso mental o trastornos severos del desarrollo (T.G.D.) sino de niños que por un motivo u otro, no avanzan en el aprendizaje escolar como sería de esperar.
-Las causas del mal rendimiento escolar suelen ser múltiples. Desde factores internos de tipo genético o la propia motivación del niño a acudir a clase, a condicionantes ambientales como el entorno socio-cultural o el ambiente emocional de la familia. Es un problema complejo ya que cada niño es un caso peculiar con sus propios ritmos de aprendizaje, sus puntos fuertes y débiles. Algunos necesitan más tiempo para integrar la información, otros son más rápidos. Los hay con serios problema para trabajar en actividades que requieren procesar información de forma secuencial (lectura, matemáticas...), mientras que otros las tienen cuando la información es presentada simultáneamente y dependen de la discriminación visual.
-Actualmente se habla de Trastornos específicos del Aprendizaje para designar un conjunto de síntomas que provocan una disminución significativa en el rendimiento escolar de los niños que lo padecen. Trastornos como los de lalectura (dislexia), de la escritura (disgrafía) o de cálculo (discalcúlia) se dan en niños con un C.I. dentro de la normalidad pero que cursan con grandes dificultades al ser poco eficientes en algunos procesos concretos.
-Evidentemente no tenemos un sistema de enseñanza personalizado a las necesidades de cada niño. Más bien al contrario, es el niño quien debe ajustarse al ritmo que marcan los objetivos curriculares y estos no saben de diferencias individuales. Pese a que se suelen hacer esfuerzos con adaptaciones curriculares, no siempre todos los niños, especialmente aquellos que están en el límite pueden recibir la atención individualizada que necesitan.
-Los problemas de aprendizaje también pueden ser consecuencia o ir acompañados, agravando el problema, de trastornos con implicaciones conductuales cómo el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad).En este caso los niños que lo padecen, pueden presentar, curiosamente, un nivel de inteligencia medio o incluso mayor que la media de su edad, es decir, disponen de un buen potencial pero no desarrollan normalmente el aprendizaje debido a los déficits específicos en la atención o control de los impulsos. Todos estos aspectos deben ser evaluados antes de trazar un plan de intervención..
-Es importante señalar que, con cierta frecuencia, los retrasos del aprendizaje en los primeros años de escolarización suelen ser minimizados bajo el pretexto que el niño ya los irá asumiendo (lectura, escritura, etc..) o que es un tema madurativo. Ciertamente, ya se ha dicho, que cada niño tiene su propio ritmo, pero no afrontar el problema desde inicio nos puede llevar a lamentar después la perdida de un tiempo precioso.
-Cuando los problemas aparecen en un momento dado de la escolarización, se puede hipotetizar con la presencia eventual de factores emocionales que están condicionando negativamente el aprendizaje (separación padres, pérdidas, cambio de escuela...). Por el contrario, cuando el retraso es acumulativo y ya se puso de manifiesto en las primeras etapas, hay que analizar con detalle la historia evolutiva. Pese a que cada niño sigue su propio ritmo, los retrasos de ciertos aprendizajes en los primeros años suelen anticipar un mayor riesgo de problemas en la etapa escolar. Como regla general : Cuanto antes se evalúe y se intervenga para corregirlos, mejor será el pronóstico.
2- PLAN EVALUACIÓN PROPUESTO
-Hay que insistir en la necesidad de efectuar una buena evaluación psicopedagógica, tan pronto se detectan signos o síntomas de que un niño o niña presenta dificultades en algún área. Hoy en día disponemos de pruebas de evaluación suficientemente contrastadas para efectuar una exploración del Cociente Intelectual (C.I.) y sacar las pertinentes conclusiones. Ello nos dará una idea muy aproximada del nivel de funcionamiento del niño respecto a los demás niños de su misma edad.
-En concreto creemos que la Batería Kaufman ( de 2,5 a 12,5 años) y el conocidoWISC-IV , son instrumentos que suponen un buen punto de partida. Sin embargo la exploración debería completarse con pruebas más específicas a partir de los resultados obtenidos con estas pruebas. Por ejemplo, si se detecta una mala coordinación viso-motora, puede complementarse con el Test de Bender. Hay otras pruebas que evaluan las dificultades específicas de lectura y/o comprensión (por ejemplo Prolec-R) y la escritura (Pro-ESC).
-Especialmente, cuando no se detectan discapacidades intelectuales significativas en estas pruebas, se hace necesario la incorporación, según el caso, de pruebas de personalidad y/o emocionales, para poder evaluar otros aspectos del funcionamiento del niño (p.e. adaptación al entorno social, familiar, escolar) que pueden estar influyendo en su mal rendimiento académico. Cada caso es diferente y requerirá una evaluación personalizada.
-En algunos casos (p.e. personas de otra cultura o con limitaciones en su lenguaje), cuando necesitemos explorar las capacidades cognitivas deberán utilizarse pruebas libres de la influencia del lenguaje o de la cultura propia. Las pruebas típicas en estos casos son las de series de relaciones lógicas (Inteligencia General: Test de Raven, Toni-2, etc...).
-A modo de ejemplo se propone el siguiente Esquema Evaluativo:
-En concreto creemos que la Batería Kaufman ( de 2,5 a 12,5 años) y el conocidoWISC-IV , son instrumentos que suponen un buen punto de partida. Sin embargo la exploración debería completarse con pruebas más específicas a partir de los resultados obtenidos con estas pruebas. Por ejemplo, si se detecta una mala coordinación viso-motora, puede complementarse con el Test de Bender. Hay otras pruebas que evaluan las dificultades específicas de lectura y/o comprensión (por ejemplo Prolec-R) y la escritura (Pro-ESC).
-Especialmente, cuando no se detectan discapacidades intelectuales significativas en estas pruebas, se hace necesario la incorporación, según el caso, de pruebas de personalidad y/o emocionales, para poder evaluar otros aspectos del funcionamiento del niño (p.e. adaptación al entorno social, familiar, escolar) que pueden estar influyendo en su mal rendimiento académico. Cada caso es diferente y requerirá una evaluación personalizada.
-En algunos casos (p.e. personas de otra cultura o con limitaciones en su lenguaje), cuando necesitemos explorar las capacidades cognitivas deberán utilizarse pruebas libres de la influencia del lenguaje o de la cultura propia. Las pruebas típicas en estos casos son las de series de relaciones lógicas (Inteligencia General: Test de Raven, Toni-2, etc...).
-A modo de ejemplo se propone el siguiente Esquema Evaluativo:
ESQUEMA EJEMPLO DE EVALUACIÓN:
BUSCANDO SOLUCIONES
No es tan importante el C.I.(Cociente Intelectual) Total, como el análisis fino de los procesos que están fallando (diferentes tipos de memoria , atención, percepción, procesos lingüísticos, etc...) y, cuando sea posible, delimitar sus causas, sean orgánicas, conductuales o emocionales. Por ejemplo, un niño puede presentar una disgrafía a consecuencia de una lateralidad cruzada o contrariada y no por que tenga menos aptitudes generales que sus compañeros.
-Este análisis fino de los factores fuertes y débiles del niño pueden permitirnos el trazar una línea de intervención mucho más efectiva. No sólo basta con verificar que el niño presenta, por ejemplo, un problema específico en el área del cálculo. Es necesario averiguar si este problema se da indistintamente si la presentación del problema se efectúa vía oral o escrita. Ocurre con frecuencia el encontrar resultados contradictorios según la forma de efectuar la prueba. Ello es indicativo de que hay un proceso específico que está fallando y es al que le tenemos que prestar atención.
La evaluación debe efectuarse a conciencia y utilizando las pruebas psicometricas que sean necesarias.
-En ocasiones, como se ha apuntado, el problema no se debe a la falta de capacidades sino a problemas emocionales que condicionan el retraso en el aprendizaje. En estos casos la intervención será básicamente psicológica e irá encaminada a tratar el problema raíz. Con frecuencia, factores emocionales y trastornos específicos del aprendizaje concurren conjuntamente por lo que la intervención puede plantearse de forma multidisciplinar.
Otros factores de riego a considerar son cuando los problemas de aprendizaje forman parte de una constelación mayor de manifestaciones conductuales, familiares, sociales, etc... Entonces, el ámbito de intervención psicológica puede ser más ámplio y complejo. (Ver: "Origenes y causas de los problemas de conducta en niños")
El objetivo de la evaluación debe ser concretar el ámbito de actuación. Dicha evaluación debe plasmarse en un informe en el que se describan los resultados obtenidos y, a partir de ellos, se den las correspondientes pautas de tratamiento o intervención. Los padres obtienen de esta forma, una información precisa para conocer el alcance real de los problemas detectados y sus posibles soluciones. Dependiendo de los mismos, puede necesitarse la participación de otros profesionales especializados tales como logopedas, pedagogos, etc...
-Este análisis fino de los factores fuertes y débiles del niño pueden permitirnos el trazar una línea de intervención mucho más efectiva. No sólo basta con verificar que el niño presenta, por ejemplo, un problema específico en el área del cálculo. Es necesario averiguar si este problema se da indistintamente si la presentación del problema se efectúa vía oral o escrita. Ocurre con frecuencia el encontrar resultados contradictorios según la forma de efectuar la prueba. Ello es indicativo de que hay un proceso específico que está fallando y es al que le tenemos que prestar atención.
La evaluación debe efectuarse a conciencia y utilizando las pruebas psicometricas que sean necesarias.
-En ocasiones, como se ha apuntado, el problema no se debe a la falta de capacidades sino a problemas emocionales que condicionan el retraso en el aprendizaje. En estos casos la intervención será básicamente psicológica e irá encaminada a tratar el problema raíz. Con frecuencia, factores emocionales y trastornos específicos del aprendizaje concurren conjuntamente por lo que la intervención puede plantearse de forma multidisciplinar.
Otros factores de riego a considerar son cuando los problemas de aprendizaje forman parte de una constelación mayor de manifestaciones conductuales, familiares, sociales, etc... Entonces, el ámbito de intervención psicológica puede ser más ámplio y complejo. (Ver: "Origenes y causas de los problemas de conducta en niños")
El objetivo de la evaluación debe ser concretar el ámbito de actuación. Dicha evaluación debe plasmarse en un informe en el que se describan los resultados obtenidos y, a partir de ellos, se den las correspondientes pautas de tratamiento o intervención. Los padres obtienen de esta forma, una información precisa para conocer el alcance real de los problemas detectados y sus posibles soluciones. Dependiendo de los mismos, puede necesitarse la participación de otros profesionales especializados tales como logopedas, pedagogos, etc...
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